CULTURA NASCA

Cerámica de la culturas Nasca.
Foto: Arturo Gómez.

La cultura Nasca

Su descubridor científico es el arqueólogo alemán Federico Max Uhle. Se desarrolló en la costa del departamento de Ica, teniendo como centro principal a la ciudad de Cahuachi, en el valle del río Grande.

Agricultura
Fue una sociedad de base agrícola, a pesar de ubicarse en una de las zonas más desérticas de la costa peruana. Para poder producir sus alimentos aprovechaban al máximo el caudal de los ríos en verano, utilizando reservorios y canales. En los meses de estiaje utilizaban las aguas de la napa freática, gracias a una gran red de acueductos subterráneos conocidos como puquios.

Templos
La masa campesina estaba al servicio de una aristocracia guerrera y teocrática que residía en hermosos centros ceremoniales de forma piramidal. Ejemplos de su arquitectura en adobe las tenemos en las ruinas de Kahuachi, la Tinguiña, Tambo Viejo, Huaca Dos Palmos y Chaviña. También construían con gruesos troncos de Huarango como se muestra en La Estaquería.

Religión
La élite nasquense gobernaba en nombre de los dioses, principalmente Boto (la orca) y Kon (el felino). En honor a estos dioses se realizaban complejos rituales y danzas en las Pampas de San José, Ingenio y Palpa.

Geoglifos y líneas de Nasca
Son famosos los geoglifos gigantes y líneas grabados en el suelo con surcos a manera de caminos ceremoniales. Esto fue sostenido por su descubridor Toribio Mejía Xesspe en 1927. Expertos como Johan Reinard, Giusseppe Orificci y Johny Isla sostienen que en aquellas pampas se realizaban rituales y ofrendas para congraciarse con los dioses del cielo, el agua y la tierra. No se ha descartado que algunas líneas estén relacionadas con los movimientos astronómicos como sostenían Paul Kosok y María Reiche.

Tejido y cerámica
La cultura Nasca pertenece al Intemedio Temprano, también llamado periodo de los Maestros Artesanos. Como herederos de los Paracas Necrópolis, destacaron sus tejedores que hacían bellas piezas de algodón, lana y plumas. Pero donde fueron inigualables es en la cerámica pictórica. Elaboraron hermosos cantaros, vasijas y tambores con una fina decoración estilizada geométricamente y muy policromada. Sus artesanos más barrocos sentían un “horror al vacío” por lo que pintaban todas las piezas con motivos naturalistas y abstractos.Esta mística y belicosa civilización sucumbió ante el avance del Imperio Wari (siglo VII d.C.).