CULTURAS DEL PERÚ PRE-INCAICO Máscara chimú

LA CULTURA WARI


Hacia el siglo VII d.C. el pequeño señorío Huarpa de Ayacucho sintetizó los aportes culturales provenientes de Tiahuanaco (culto a Wiracocha) y Nasca (alfarería policromada) dando origen a un fenómeno cultural y político llamado Wari.

Wari fue un estado militarista y teocrático ayacuchano que se expandió a nivel pan-andino, convirtiéndose en el primer imperio del Perú. Su centro principal fue la ciudad de Viñaque (a 25 kilómetros de Huamanga), una impresionante urbe cuyo patrón arquitectónico fue seguido por las nuevas ciudades “cabeceras de región” que se construyeron durante su expansión cultural que llegó hasta Lambayeque y Cajamarca, por el norte, y Cusco y Moquegua, por el sur.

Algunos de sus centros administrativos fueron: Piquillaqta (Cusco), Cajamarquilla (Lima), Huarivilca (Junín) y Huiracochapampa (La Libertad). También tenemos restos arquitectónicos Wari en Coscopa (Arequipa), Cerro Baúl (Moquegua), Atarco (Ica), Pachacamac (Lima), Vilcashuaín (Ancash) y Marcahuamachuco (La Libertad). Los arqueólogos sostienen que con Wari se inicia una verdadera planificación urbana con grandes ciudades donde se prioriza las construcciones de carácter político-militar sobre las de índole religioso. Todas sus ciudades estuvieron interconectadas por un impresionante red vial, el Capac Ñan, la que más tarde fue reutilizada y ampliada por el Imperio de los Incas.

VÍDEO DE LA CULTURA WARI

Pasando por las ruinas de Wari, en Ayacucho.

LA CULTURA CHIMÚ

Cuenta la leyenda que su rey fundador fue Tacaynamo, quien llegó por el mar, en una gran balsa e inició la construcción de la gran ciudad de Chan Chan, en Trujillo, Perú.

Los chimús fueron excelentes agricultores, pescadores, arquitectos, navegantes (en caballitos de totora) y renombrados orfebres. Sus artesanos hicieron finas joyas de oro y plata, elaboraron vasos, orejeras, pectorales, brazaletes, mascaras, coronas y los famosos tumis o cuchillos cermoniales.

Durante el reinado de Minchancamán iniciaron una expansión imperial a los largo de la costa norte del Perú, sus poderosos ejércitos conquistaron hasta Tumbes, por el norte, y Lima, por el sur. Hacia 1470 fueron atacados y derrotados por el ejército cusqueño liderado por el príncipe inca Túpac Yupanqui. Con esto se convirtió en una provincia o huamani del Tahuantinsuyo.

VÍDEO DE LA CULTURA CHIMÚ

VÍDEO DE CHAN CHAN, LA CAPITAL DEL IMPERIO CHIMÚ.

LA CULTURA CHINCHA

Este reino se desarrolló en el departamento de Ica, en la costa sur del Perú. Su capitál fue Tambo de Mora, una ciudad con grnades pirámides escalonadas, erigidas con adobes.

Eran eximios navegantes, contaban con una gran flota de balsas utilizadas por sus ricos mercaderes. Comerciaban por vía marítima con todos los pueblos de la costa hasta el Golfo de Guayaquil, donde conseguían la Concha Spondyllus o "mullu", muy apreciado para las ofrendas religiosas en el antiguo Perú. Además pescaban en gran escala y abastecían de pescado seco y salado a los reinos de la sierra sur, como los collas y los lupacas.Los mercaderes del reino Chincha abastecían de mullu al sur andino.

En la parte artística destacaron en el arte del tallado en madera, la xilografía; hacían hermosos remos y grandes ídolos. En su metalurgia destacan destacan los vasos-retratos o “narigones”, hechos en oro, plata o tumbaga.

En lo religioso fueron politeistas, siendo sus principales dioses Chinchaycamac ( dios creador) y a Urpiwachay (diosa de los peces). El reino Chincha fue anexado al Tahuantinsuyo pacíficamente, en el año 1450, por el emperador Pachacútec.

LA CULTURA CUISMANCO

La etnia Cuismanco se desarrolló en Cajamarca, en la Sierra Norte del Perú. Formó un poderoso estado que dominó las actuales provincias de Chota, Hualgayoc, Santa Cruz, Cajamarca, Celendin, Contumaza, San Marcos, y Cajabamba.

Tuvieron un famoso dios llamado Catequil, dios del rayo y el trueno, quien tenía un gran templo y oráculo en Huamachuco. También pertenecen a esta cultura las famosas Ventanillas Otuzco, que son tumbas excavadas como cuevas, en los cerros, donde colocaban las momias de sus grandes curacas.

Su rey era llamado Cuismancu Cápac y hacia el año 1460 fue atacado por el ejercito del general cusqueño Cápac Yupanqui, el hermano del Inca Pachacútec. Para poder resistir Cuismancu se confederó con el Reino Chimú, de la costa, que envió tropas en auxilio de su aliado. Largos años de guerra pasaron hasta que en Inca Túpac Yupanqui conquistó a ambos reinos.

VÍDEO DE LA CULTURA CUISMANCO

Las ventanillas de Otuzco

LA CULTURA ISHMA

Este reino tuvo como centro principal a la gran ciudad de Pachacámac, en la costa central de Perú. Sus habitantes fueron excelentes agricultores en los valles Lurín y Rímac, que dominaron durante tres siglos. Además, desarrollaron la pesca y el comercio, en gran escala.

En el reino Ishma era gobernado por una casta sacerdotal que residía en el templo de Pachacámac, el dios de los terremotos. Esta deidad era muy famosa y temida, recibía ofrendas, sacrificios humanos y peregrinos que llegaban desde los confines del mundo andino.

Al siglo XV el Imperio Inca anexó pacificamente al reino Ishma, pero respetó el culto al dios Pachacámac, cuyo templo siguió siendo el oráculo más famoso del antiguo Perú; sin embargo, en 1533 llegaron los españoles, dirigidos por Hernando Pizarro y Miguel de Estete, quienes lo saquearon y lo destruyeron en gran parte.

VÍDEO DE LA CULTURA ISHMA

El santuario de Pachacámac

LA CULTURA YAROWILCA

Los yaros se ubicaron en el actual departamento de Huánuco, en la sierra centro-norte del Perú. Su capital fue Tantamayo, una gran ciudad con altos edificios de piedra semilabrada. Adoraron al dios Libiac, dios del rayo, y fueron conquistados por el Inca Túpac Yupanqui en la segunda mitad del siglo XV.

VIDEO DE LA CULTURA YAROWILCA

Los rascacielos de Tantamayo

LA CULTURA HUANCA

Fue un reino de la sierra central del Perú, dominaron el fértil valle del Mantaro, en el actual departamento de Junín. Su capital fue Siquillapucará (cerca a Jauja), una gran urbe contruida con piedras semilabradas.

Fue un pueblo de agricultores y pastores que estaba en constante conflcto con etnias vecinas, como Taramas y Yauyos, que pretendían invadir sus tierras de cultivo y pastoreo; es por ello que fueron excelentes guerreros y construyeron varias fortalezas.

Veneraban como Pacarina al manantial de Ñawimpuquio y su dios nacional fue Wallallo Carwancho. quien tenía como santuario al templo de Warivilca.

Hacia 1450 se inicó la guerra contra los incas, quienes atacaron con sus mejores ejércitos, dirigidos por el general Cápac Yupanqui, hermano del emperador cusqueño, Pachacútec. Despues de resistir cinco años, los huancas fueron vencidos, su ciudad fue arrasada y sus hombres fueron convertidos en mitayos del Inca.

VÍDEO DE LA CULTURA HUANCA

Parque de la identidad huanca, en Huancayo.

LA CULTURA LUPACA

Los lupacas conformaron un poderoso estado aymara al sur-oeste del Lago Titicaca, en la Meseta del Collao (Puno, Perú). Su capital fue Chucuito y estuvo gobernado por una diarquía integrada por los reyes Cari y Cusi, ricos y poderosos señores, poseedores de impresionantes cantidades de cabezas de ganado camélido, en los pastizales del Altiplano.

Este reino es uno de los más importantes para el estudio del Control Vertical de los Pisos Ecológicos en el mundo andino. Gracias a los informes del visitador García Diez de San Miguel, sabemos que los lupacas desarrollaron eficientemente "La Técnica de los Archipiélagos”. Esta consistía en controlar simultaneamente muchas “islas ecológicas”, por parte de un estado cuyo núcleo demográfico y centro de poder podía encontrarse a decenas de kilómetros de distancia. Es característica importante de este modelo el no ejercicio de soberanía o control político-militar de las regiones intermedias que separan el núcleo y los enclaves.

Las “islas ecológicas” o "enclaves" eran colonizadas por mitmaqkuna (ayllus movilizados) que conservaban sus casas y sus derechos en la etnia de origen. Los mitmaqkuna o colonizadores se dedicaban a la producción o aprovechamiento de recursos que por condiciones altitudinales o climáticas en el núcleo no se obtenían. El afán por extender el “archipiélago” era vital pues de ello dependía el acceso a recursos como coca, madera, algodón, maiz, minerales, guano o recursos marinos.
En el caso de los lúpacas, se sabe que sus colonias se encontraban a grandes distancias del Altiplano, su área nuclear. Los lupacas tenían enclaves en Arica, Sama y Moquegua. Sus colonos cultivaban algodón y maíz, recolectaban recursos marinos y guano.

El reino Lupaca fue anexado al Imperio de los Incas, a mediados del siglo XV. Esto no significó su caida o debilitamiento; por el contrario, los señores lupacas mantuvieron mucha riqueza y poder, tanto que sorprendió a los conquistadores españoles que llegaron en el siglo XVI.

VíDEO DE LA CULTURA LUPACA

Chucuito, Puno, la tierra de los lupacas.

LA CULTURA COLLA

Este reino de origen aymara se ubicó al nor-oeste del Lago Titicaca, en la Meseta del Collao. Su centro principal fue Hatun Colla, donde residía su máximo gobernante, el Zapana Cápac, poderoso señor poseedor de miles de cabezas de llamas y alpacas. La ganadería de camélidos fue la principal actividad económica, y la complementaban con la agricultura de altura, sembrando papa, olluco y quinua.

El Zapana o rey era apoyado por grandes curacas o mallkus que gobernaban a las comunidades. Muchas veces los mallkus collas combatían entre sí, pero generálmente se unían para enfrentar a otros señoríos, como el poderoso Reino Lupaca.

Los collas fueron excelentes arquitectos y talladores de piedra. Las muestras más famosas de esto son las Chullpas de Sillustani, unas gigentescas torres funerarias. En ellas colocaban los cuerpos momificados de sus grandes señores, ataviados con ricos vestidos y ornamentos.

La deidad principal de esta sociedad de lengua aymara fue Tunupa, el temido dios de los volcanes. En su honor hacían sacrificios humanos y grandes fiestas.

Hacia 1450 fueron invadidos por las fuerzas del Inca Pachacútec, quien conquistó el altiplano, después de grandes combates.

VÍDEO DE LA CULTURA COLLA

LAS CHULLPAS DE SILLUSTANI

LA CULTURA CHANCA

El reino Chanca fue un pueblo de agricultores y pastores que dominó valles y punas de Apurimac y Ayacucho. Sus fundadores miticos fueron Uscovilca y Ancovilca, quienes surgieron de la laguna de Choclococha (en Huancavelica), considerada la pacarina sagrada de esta etnia. Estos orígenes se remontan al siglo XIII. cuando quedó destruido el estado imperial Wari. El afán por nuevos valles fértiles y más pastizales incentivaba su expansionismo. Sus temibles guerreros conquistaron varios señoríos hasta establecer su centro principal en Hatun Andahuaylas (Apurímac).

En el siglo XV, cuando gobernaban sus reyes Astoy Huaraca y Tumay Huaraca atacaron a sus vecinos del reino Cusco. Después de algunas victorias fueron derrotados por el príncipe Cusi Yupanqui (Pachacútec) en la decisiva batalla de Yawarpampa en 1438. Esto significó la anexión de sus tierras al naciente Imperio de los Incas.

VIDEO DE LA CULTURA CHANCA

Poema "Chanka" de Erasmo Montoya Obregón

LA CULTURA CHACHAPOYAS

En la selva norte del Perú se ubicó este reino de agricultores y guerreros. Su capital fue la ciudadela de Kuelap, en el actual departamento de Amazonas. Fue una cilvilización de excelentes arquitectos que construyeron ciudades y mausoleos en las zonas inaccesibles de la selva norte. Es famoso El Gran Pajatén, una ciudad en las montañas del departamento de San Martín. En la Laguna de las Momias (Amazonas) se ubican impresionantes sarcófagos antropomorfos.

También destacaron en la escultura en madera, como muestra se puede mencionar a los Pinchudos, ídolos antropomorfos que muestran grandes falos, asociados a la fertilidad y la vida.

Ingreso a la ciudad amurallada de Kuelap, en la región Amazonas del Perú. (Foto: Flickr)

Este reino fue conquistado por los incas después de varios años de combates. Sus grandes fortalezas y murallas les permitieron una resistencia proplongada; finalmente, fueron sometidos por el emperador cusqueño Túpac Yupanqui hacia 1480.

Cuando llegaron los españoles los curacas chachapoyanos se aliaron a Francisco Pizarro para destruir el Imperio de los Incas.

Torreón circular de piedra con frisos en Kuelap. (Foto: Fis)

VIDEO DE LA CIUDADELA DE KUELAP, CAPITAL DEL REINO CHACHAPOYAS

VÍDEO DE LA CULTURA CHACHAPOYAS

KUELAP: LA CAPITAL DE LOS CHACHAPOYAS

BIBLIOGRAFÍA

- DEL BUSTO, Antonio, Perú pre-incaico.
- DIARIO EL COMERCIO, Culturas pre-hispánicas.
- KAUFFMAN, Federico, Historia y arte del Perú antiguo.
- RAVINES, Róger, Historia general del Perú, Tomo II.
- ROSTWOROWSKI, María, Etnia y sociedad. Costa peruana prehispánica.
- GÓMEZ, Arturo y Henry ZAPATA, Historia del Perú pre-incaico.
- LUMBRERAS, Luis Guillermo, Las formas históricas del Perú.
- MACERA, Pablo, Historia del Perú I.
- MAKOWSKI, Krysztof, Primeras civilizaciones.
- OREFICI, Giuseppe y Andrea Drusini, Nasca.

LA CULTURA CHIMÚ

Cuenta la leyenda que su rey fundador fue Tacaynamo, quien llegó por el mar en una gran balsa e inició la construcción de la ciudad de Chan Chan, en Trujillo (La Libertad).

Ingreso a la plaza de Chan Chan. Foto: Argoperu

Los chimús fueron excelentes agricultores, navegantes, pescadores, arquitectos y renombrados orfebres.

Para la agricultura aprovecharon principalmente el valle de Moche al cual irrigaron con la red hidráulica que heredaron de la cultura Mochica. Además supieron aprovechar el agua subterránea utilizando los famosos wachaques, unos canchones circulares o rectangulares hundidos para permitir las filtraciones de la napa freática. Estas servían de chacras hundidas donde se producía abundante totora.

Wachaque ceremonial de Chan Chan. Foto: Argoperu

En la navegación y la pesca destacó el uso de los caballitos de totora, pequeñas y ágiles embaraciones que aún hoy en día se fabrican y utilizan, sobretodo frente a las playas de Huanchaco, en Trujillo.

En la arquitectura destacan los templos, palacios y murallas de Chan Chan, la ciudad de adobe más grande de América. Otros restos destacados son la Huaca Arco Iris o El Dragón en la misma Trujillo y el templo de Paramonga, al norte de Lima.

Sus orfebres supieron aprovechar las técnicas aprendidas de la Cultura Sicán o Lambayeque y elaboraron finas joyas de oro y plata, elaboraron vasos, orejeras, pectorales, brazaletes, máscaras, coronas y los famosos tumis o cuchillos ceremoniales.

Orfebres de Chan Chan. Foto: Flickr

Durante el reinado de Minchancamán iniciaron una expansión imperial a los largo de la costa norte del Perú, sus poderosos ejércitos conquistaron hasta Tumbes, por el norte, y Lima, por el sur. Hacia 1470 fueron atacados y derrotados por el ejército cusqueño liderado por el príncipe inca Túpac Yupanqui. Con esto se convirtió en una provincia o huamani del Tahuantinsuyo.

LA CULTURA CHINCHA

Este reino se desarrolló en el departamento de Ica, en la costa sur del Perú. Su capitál fue Tambo de Mora, una ciudad con grnades pirámides escalonadas, erigidas con adobes.

Eran eximios navegantes, contaban con una gran flota de balsas utilizadas por sus ricos mercaderes. Comerciaban por vía marítima con todos los pueblos de la costa hasta el Golfo de Guayaquil, donde conseguían la Concha Spondyllus o "mullu", muy apreciado para las ofrendas religiosas en el antiguo Perú. Además pescaban en gran escala y abastecían de pescado seco y salado a los reinos de la sierra sur, como los collas y los lupacas.
Los mercaderes del reino Chincha abastecían de mullu al sur andino.

En la parte artística destacaron en el arte del tallado en madera, la xilografía; hacían hermosos remos y grandes ídolos. En su metalurgia destacan destacan los vasos-retratos o “narigones”, hechos en oro, plata o tumbaga.

En lo religioso fueron politeistas, siendo sus principales dioses Chinchaycamac ( dios creador) y a Urpiwachay (diosa de los peces). El reino Chincha fue anexado al Tahuantinsuyo pacíficamente, en el año 1450, por el emperador Pachacútec.

Mullu (concha spondyllus) . Foto: Naya.

LA CULTURA CHACHAPOYAS

En la selva norte del Perú se ubicó este reino de agricultores y guerreros. Su capital fue la ciudadela de Kuelap, en el actual departamento de Amazonas. Fue una cilvilización de excelentes arquitectos que construyeron ciudades y mausoleos en las zonas inaccesibles de la selva norte. Es famoso El Gran Pajatén, una ciudad en las montañas del departamento de San Martín. En la Laguna de las Momias (Amazonas) se ubican impresionantes sarcófagos antropomorfos.

También destacaron en la escultura en madera, como muestra se puede mencionar a los Pinchudos, ídolos antropomorfos que muestran grandes falos, asociados a la fertilidad y la vida.

Ingreso a la ciudad amurallada de Kuelap, en la región Amazonas del Perú. (Foto: Flickr)

Este reino fue conquistado por los incas después de varios años de combates. Sus grandes fortalezas y murallas les permitieron una resistencia proplongada; finalmente, fueron sometidos por el emperador cusqueño Túpac Yupanqui hacia 1480.

Cuando llegaron los españoles los curacas chachapoyanos se aliaron a Francisco Pizarro para destruir el Imperio de los Incas.

Torreón circular de piedra con frisos en Kuelap. (Foto: Fis)

LA CULTURA WARI ( 600 d.C. -1200 d.C.)

Murallas de Wari o Viñaque en la región Ayacucho. (Foto: Flickr)

Hacia el siglo VII d.C. el pequeño señorío Huarpa de Ayacucho sintetizó los aportes culturales provenientes de Tiahuanaco (culto a Wiracocha) y Nasca (alfarería policromada) dando origen a un fenómeno cultural y político llamado Wari.

Wari fue un estado militarista y teocrático ayacuchano que se expandió a nivel pan-andino, convirtiéndose en el primer imperio del Perú. Su centro principal fue la ciudad de Viñaque (a 25 kilómetros de Huamanga), una impresionante urbe cuyo patrón arquitectónico fue seguido por las nuevas ciudades “cabeceras de región” que se construyeron durante su expansión cultural que llegó hasta Lambayeque y Cajamarca, por el norte, y Cusco y Moquegua, por el sur.

Algunos de sus centros administrativos fueron: Piquillaqta (Cusco), Cajamarquilla (Lima), Huarivilca (Junín) y Huiracochapampa (La Libertad). También tenemos restos arquitectónicos Wari en Coscopa (Arequipa), Cerro Baúl (Moquegua), Atarco (Ica), Pachacamac (Lima), Vilcashuaín (Ancash) y Marcahuamachuco (La Libertad). Los arqueólogos sostienen que con Wari se inicia una verdadera planificación urbana con grandes ciudades donde se prioriza las construcciones de carácter político-militar sobre las de índole religioso.

Vaso ceremonial Wari con el rostro del dios Wiracocha. (Foto: TA)


Todas sus urbes estaban interconectadas por una impresionante red de caminos -el capac ñan- por donde transitaban los ejércitos, funcionarios, trabajadores tributarios, las materias primas y las mercancías que sostenían el crecimiento imperial.

En lo ideológico se impuso el culto al “dios de las Varas” que provenía de Tiahuanaco. Se trata de Wiracocha, que los wari representaban como el “dios bizco”. Aparece frecuentemente en las vasijas y cantaros policromados y gigantes, rodeado de una decoración fitomorfa y zoomorfa. Los caminos, la religión y la difusión de la lengua quechua fueron elementos integradores eficaces durante el apogeo de la Cultura Wari.

Hacia el siglo XI d.C. se inició el declive del estado imperial. Al parecer las catástrofes climáticas afectaron la economía, provocaron rebeliones regionales y conflictos dentro de las élites ayacuchanas. La capital Viñaque se fue despoblando gradualmente hasta que fue destruida por los chancas que se apoderaron de las regiones de Ayacucho y Apurímac desde el siglo XIII d.C.

Ruinas del Templo Mayor de Viñaque, en la región Ayacucho. (Foto: Flickr)

LA CULTURA TIAHUANACO (300 d.C. - 1100 d.C.)

La Portada del Sol en las ruinas de Tiahuanaco, Bolivia. (Foto: Flickr)

Es una de las civilizaciones más importantes de América Pre-Hispánica. Se desarrolló en la meseta del Collao y su centro principal fue la ciudad sagrada de Taipicala, a 18 kilómetros al sureste del Lago Titicaca.

Fue una sociedad gobernada por una casta teocrático-militarista, la que dirigió un estado expansivo y colonizador en los Andes del Sur. Al concentrarse en una región de clima muy frío los tiahuanaquenses desarrollaron principalmente la agricultura de altura (papa, olluco, quinua) y la ganadería de camélidos (alpacas y llamas). Además se empeñaron por fundar y controlar colonias enclavadas en diferentes pisos altitudinales. Este control de pisos ecológicos les permitía abastecerse de una variedad de recursos que en el altiplano no se podían producir. Es así que del piso Chala provenían las cosechas de algodón y muchos recursos marinos. Del piso Yunga obtenían abundantes frutales, de la Quechua variedades de papa y maíz y de la Rupa Rupa, coca y madera.

Monolito Bennet, en Taipicala o Tiahuanaco. (Foto: Flickr)

Su dios principal fue Wiracocha o dios de la Varas, el mismo que fue representado en la famosa Portada del Sol. Esta es la pieza escultórica más destacada de Tiahuanaco. Otras muestras de su excelente tallado en la piedra son el monolito Bennet de 7. 3 metros de altura y el monolito Ponce de 3.5 metros.

En sus capital, Taipicala, son célebres el Palacio de Kalasasaya, la pirámide de Akapana y el Templete semi subterréneo. En estas edificaciones se utilizaron grapas de cobre que mantenían las piedras labradas sólidamente unidas ante cualquier terremoto. Otras edificaciones menos conservadas son Quericala, Putuni y Pumapunco.

En sus grandes ceremonias religiosas utilizaban bellos vasos polícromados en forma de Kero y abundantes zahumadores llamados pebeteros.

Vaso ceremonial tipo Kero. (Foto: Amersol)

Un avance notable de esta cultura es el uso del bronce, aleación de cobre y estaño, en la elaboración de diversos intrumentos para la élite.

Mención aparte merecen los waru waru o camellones, las famosas chacras elevadas con canales circundantes que protegían los cultivos de las inundaciones y de las heladas del Altiplano. También cultivaron en terrazas agrícolas llamadas andenes.

Según el etnohistoriador Waldemar Espinoza Soriano, cuando Tiahuanaco era asolado por las constantes sequías del siglo XII d.C. llegaron desde el sur miles de pastores seminómades que después de muchos guerras destruyeron Taipicala y se asentaron en toda la meseta del Collao. Se trataba de los aymaras que se dividieron en varios reinos como el Colla, el Lupaca y el Pacaje.

Palacio de Kalasasaya en Tiahuanaco, cerca de La Paz, en Bolivia. (Foto: Flickr)

LA CULTURA NASCA (200 - 600 d.C.)

Cerámica de la Cultura Nasca. (Foto: G.B.)

Su descubridor científico es el arqueólogo alemán Federico Max Uhle. Se desarrolló en la costa del departamento de Ica, teniendo como centro principal a la ciudad de Cahuachi, en el valle del río Grande.

Fue una sociedad de base eminentemente agrícola, a pesar de ubicarse en una de las zonas más desérticas de la costa peruana. Para poder producir sus alimentos aprovechaban al máximo el caudal de los ríos en verano, utilizando reservorios y canales. En los meses de estiaje utilizaban las aguas de la napa freática, gracias a una gran red de acueductos subterráneos conocidos como puquios.

La masa campesina estaba al servicio de una aristocracia guerrera y teocrática que residía en hermosos centros ceremoniales de forma piramidal. Ejemplos de su arquitectura en adobe las tenemos en las ruinas de Kahuachi, la Tinguiña, Tambo Viejo, Huaca Dos Palmos y Chaviña. También construían con gruesos troncos de Huarango como se muestra en La Estaquería.

Vista nocturna de las ruinas de Cahuachi, en Nazca, Perú. (Foto: Flickr)


La élite nasquense gobernaba en nombre de los dioses, principalmente Boto (la orca) y Kon (el felino). En honor a estos dioses se realizaban complejos rituales y danzas en las Pampas de San José, Ingenio y Palpa. Son famosos los geoglifos gigantes y líneas grabados en el suelo con surcos a manera de caminos ceremoniales. Esto fue sostenido por su descubridor Toribio Mejía Xesspe en 1927. Expertos como Johan Reinard, Giusseppe Orificci y Johny Isla sostienen que en aquellas pampas se realizaban rituales y ofrendas para congraciarse con los dioses del cielo, el agua y la tierra. No se ha descartado que algunas líneas estén relacionadas con los movimientos astronómicos como sostenían Paul Kosok y María Reiche.

Geoglifo ornitomorfo en las pampas de Nazca, región Ica, Perú. (Foto: Flickr)

La cultura Nasca pertenece al Intemedio Temprano, también llamado periodo de los Maestros Artesanos. Como herederos de los Paracas Necrópolis, destacaron sus tejedores que hacían bellas piezas de algodón, lana y plumas. Pero donde fueron inigualables es en la cerámica pictórica. Elaboraron hermosos cantaros, vasijas y tambores con una fina decoración estilizada geométricamente y muy policromada. Sus artesanos más barrocos sentían un “horror al vacío” por lo que pintaban todas las piezas con motivos naturalistas y abstractos.Esta mística y belicosa civilización sucumbió ante el avance del Imperio Wari (siglo VII d.C.).

Ubicación de Nazca, región Ica, costa sur del Perú. (Foto: Flickr)